
A primeros de mes el oso pardo cantábrico dejó constancia de su existencia en la sierra de Gistreo, al visitar de madrugada las inmediaciones del barrio de Río en Noceda, donde asaltó un colmenal custodiado por un perro guardián atado, que no sufrió daño alguno al no suponer ninguna amenaza para el plantígrado invasor en su búsqueda del alimento que en ocasiones le suelen proporcionar las abejas.
Conocimos este acontecimiento casi de inmediato,...