lunes, 29 de septiembre de 2008

Por la defensa de la Sierra de Gistreo, sus pueblos y su gente

La Plataforma para la Defensa de Gistreo considera contradictorio el sorprendente interés manifestado por los ayuntamientos de Igüeña y Noceda en la implantación de Polígonos Industriales Eólicos en la Sierra de Gistreo y Coto, ya que impedirían la continuidad de políticas emprendidas en los últimos años basadas en el desarrollo y promoción de los valores naturales.

Esta sierra es un emblema de la naturaleza leonesa, en las que se encuentran singularidades paisajísticas, botánicas y zoológicas, siendo un lugar único en los que sus valores ambientales, reconocidos internacionalmente le dan muchas posibilidades para un tipo de desarrollo sostenible como son el turismo rural y de naturaleza, además de otros productos de calidad ecológicos. Este tipo de turismo por el que se está apostado con fuerza en la actualidad en nuestras comarcas exige el mantenimiento de recursos, como la calidad del paisaje o los valores naturales, que se verían seriamente comprometidos de llevarse a cabo la industrialización de la Sierra de Gistreo.


Ubicada en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica (Montaña Occidental Leonesa), está considerada, a pesar de la minería, como uno de los patrimonios naturales mejor conservados de Europa. Situadas en torno a las comarcas de Alto Sil, Laciana, Omaña y El Bierzo, albergan en conjunto un indiscutible valor ambiental. Dotada de un paisaje de alta calidad, contiene entre sus pueblos y sus gentes un excepcional patrimonio cultural, que unidos a su gran variedad en flora y fauna, donde habitan especies en claro riesgo de extinción o con escasos individuos, casos del oso pardo y el urogallo cantábrico. El ámbito natural de la sierra de Gistreo en su conjunto y los espacios naturales limítrofes poseen distintas figuras de protección: IBA (Important Bird Areas), ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves, LIC (Lugar de Importancia Comunitaria), Reserva de la Biosfera ó Espacio Natural Protegido, por lo que, en breve, formará parte de la Red Natura 2000, convirtiéndose así en un futuro receptor de inversiones europeas ligadas a la conservación de los recursos naturales como forma de reconocimiento de su importante singularidad ecológica.

En esta red de espacios naturales europeos sería incompatible la implantación de Polígonos Industriales Eólicos debido fundamentalmente a las grandes infraestructuras que requiere, como serían los caminos de acceso, los tendidos eléctricos de alta tensión y los centros de transformación de energía, que conllevarían serios impactos ambientales y el deterioro irreversible de las poblaciones de la sierra, imposibilitando el sistema de explotación de turismo verde y de calidad. Hay que recordar que la Unión Europea ya prevé líneas prioritarias de subvención a las zonas incluidas en la Red Natura 2000.


Ajenos a cualquier normativa de protección ya sea autonómica o europea, donde nos orientan trabajar en soluciones que favorezcan la conservación y el aprovechamiento sostenible del paisaje, la flora y la fauna, surgen ahora como hongos numerosos Proyectos Industriales Eólicos que solo buscan la rentabilidad económica de sus promotores, ocupando las crestas de los cordales montañosos con aerogeneradores de casi cien metros de altura, visibles desde cualquier población de la zona, y desde puntos distantes a decenas de kilómetros. La totalidad de estos miniproyectos es tan desmesurada que, de seguir en su propósito sus promotores, la sierra contará con cerca 500 molinos instalados en sus cumbres

Es por ello, que la Plataforma para la Defensa de Gistreo califica como irresponsables a las empresas promotoras de estos Polígonos Industriales Eólicos que crean confusión y distorsionan los objetivos de desarrollo sostenible de los habitantes de estas comarcas que están basados en unos usos respetuosos con el medio ambiente.

Recordamos a la Junta de Castilla y León su obligación en la conservación de estos y otros espacios naturales, para que no sucumban ante la especulación de unas empresas que históricamente se han aprovechado de las energías que produce nuestra tierra, y ahora con una nueva imagen de "renovables y eólicas", se ofrecen como la solución para “salvar” zonas sensibles, de alto valor natural, que por estar deprimidas y despobladas son objetivo prioritario de estos promotores. Consideramos, por tanto necesario una especial atención de nuestros gobernantes hacia estas poblaciones para que conserven todo su patrimonio cultural, arqueológico, arquitectónico y ambiental.

A la hora de valorar la implantación o no de un Polígono Industrial Eólico consideramos imprescindible introducir el factor de desarrollo turístico como uno de los principales elementos de análisis. La posibilidad de degradar el paisaje, uno de los principales recursos propiciatorios de desarrollo económico en el territorio leonés en general y en las zonas de montaña en particular, debería ser suficiente para limitar la implantación de este tipo de actividades

Es por estas razones, que la
Plataforma para la Defensa de Gistreo invita a una profunda reflexión a los responsables de estos ayuntamientos para que reconsideren la instalación de Polígonos Industriales Eólicos y apuesten por el mantenimiento de las actuales políticas de desarrollo sostenible que reportará unos beneficios seguros a sus habitantes, y no apostar por la obtención de unos beneficios rápidos que fundamentalmente repercutirían en las empresas que pretenden explotar la energía eólica que pruducen nuestros montes.


Para la Plataforma para la Defensa de Gistreo la energía eólica es una importante fuente de energía alternativa por la que se debe apostar, pero determinadas ubicaciones de gran valor natural y muy alejadas de las zonas de consumo como la Sierra de Gistreo, no son adecuadas para la implantación de grandes Polígonos Industriales Eólicos por los graves impactos ambientales sobre la persona, economía, flora, fauna y paisajes que pueden provocar.

Manifiesto del Colectivo Tambarón

MANIFIESTO DEL COLECTIVO TAMBARÓN

PLATAFORMA PARA LA RACIONALIZACIÓN DE LA ENERGÍA EÓLICA EN LA MONTAÑA OCCIDENTAL LEONESA

La montaña occidental leonesa, con las comarcas de Laciana, Omaña, Babia, Luna y Alto Sil, alberga un conjunto de indudable valor ambiental: a la fauna y flora ricas y diversas —con especies en peligro de extinción o de escasos efectivos, como el oso y el urogallo— cabe sumar un patrimonio cultural excepcional y, sobre todo, un paisaje de alta calidad. En estas montañas, libres en gran parte de elementos artificiales, además de ser el soporte de los tradicionales aprovechamientos ganaderos y cinegéticos, se asiste a un incremento progresivo de actividades relacionadas con el turismo y el ocio. La práctica totalidad de este territorio posee alguna figura de protección (Lugar de Importancia Comunitaria -LIC-, Reserva de la Biosfera, Zona de Especial Protección para las Aves -ZEPA-, Espacio Natural Protegido...), por lo que formará parte de la Red Natura 2000, convirtiéndose así en un futuro receptor de inversiones europeas ligadas a la conservación de los recursos naturales.

Frente a esta políticas de protección europeas y autonómicas, en las que prima la conservación y el aprovechamiento sostenible de la fauna, la flora y el paisaje, han surgido numerosos proyectos de Parques Eólicos que pretenden sembrar de aerogeneradores de casi cien metros de altura las principales cumbres de la zona, con especial incidencia en los municipios de Murias de Paredes y Riello. La envergadura de los proyectos es tal que, de seguir adelante los planes previstos, pueden llegar a instalarse cerca de 370 molinos.

En ningún momento las autoridades ambientales han valorado el impacto conjunto de estas instalaciones, pues toda la iniciativa la han llevado hasta ahora las empresas promotoras. Bajo la promesa de unos ingresos a corto plazo y con una prácticamente nula creación de puestos de trabajo, la instalación de un Polígono Eólico conlleva la expropiación de los montes, aprovechados históricamente por los vecinos mediante la ganadería y la caza -actividades seriamente afectadas por los proyectos-, y la ejecución de numerosas pistas (más de 130 kilómetros), tendidos eléctricos y enormes aerogeneradores. Pero lo más grave es que supone hipotecar cualquier proyecto de desarrollo para los habitantes de la zona, que ven destruido su principal recurso a medio y largo plazo: el paisaje.

En estos momentos es posible disfrutar desde estas montañas de una vista libre de obstáculos; la calidad y escasez de este paisaje representa a medio y largo plazo un valor económico mucho mayor para los pueblos que la energía eólica. Desde la Unión Europea, altamente humanizada e industrializada, se está apostando progresivamente por el mantenimiento de estos paisajes mediante inversiones económicas que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, principales responsables de su mantenimiento.

Por todos estos motivos:

  • Apoyamos la energía eólica como una energía limpia y realmente alternativa, integrada en una estrategia de sustitución de otras energías contaminantes. Pero, al igual que consideramos necesaria la instalación de infraestructuras eólicas en aquellos lugares donde se asegure su rentabilidad y la ausencia de impactos severos sobre el territorio, somos conscientes de que su ejecución en zonas de alto valor ambiental y calidad paisajística compromete el desarrollo futuro de las mismas.
  • Solicitamos que se promueva una planificación adecuada del desarrollo eólico, con criterios racionales y no simplemente empresariales. Dicha planificación debe, entre otros aspectos, considerar las IBAS, las ZEPAS y su zona de influencia como Áreas de Sensibilidad Ambiental Extrema y, por tanto, libres de polígonos eólicos. Igualmente, debe asegurar la ausencia de impacto visual en las zonas consideradas de alta calidad paisajística.
  • Exigimos que los estudios de impacto ambiental cumplan con la normativa vigente, y que la Administración ambiental evalúe de manera correcta el impacto conjunto de los distintos proyectos, tanto los autorizados como los que están en tramitación. En la actualidad, ninguno de los estudios presentados tiene en cuenta la existencia de los restantes proyectos ni de las líneas de evacuación asociadas, y el impacto visual de los molinos no ha sido adecuadamente analizado, pues alcanza a una gran parte de los municipios del entorno de Omaña.
  • A la hora de valorar la implantación o no de una central eólica consideramos imprescindible introducir el factor de desarrollo turístico como uno de los principales elementos de análisis. La posibilidad de degradar el paisaje, uno de los principales recursos propiciatorios de desarrollo económico en el territorio leonés en general y en las zonas de montaña en particular, debería ser suficiente para limitar la implantación de este tipo de actividades.
  • Apostamos por un desarrollo acorde con los recursos naturales y culturales de la zona, aprovechando la oportunidad que supone el contar con un territorio de una alta calidad ambiental.

La Junta también cree que hay urogallos en Omaña


La Junta se implica en la adecuación de hábitat para salvar la especie

1,4 millones para recuperar el urogallo en Omaña

El urogallo es una especie que actualmente está en peligro de extinción.

El Consejo de Gobierno ha aprobado un acuerdo por el que se destinarán 1.400.297 euros para la restauración de la vegetación en el hábitat del urogallo cantábrico en la comarca leonesa de Omaña.Esta actuación se enmarca en el programa de actuaciones de recuperación del urogallo cantábrico puesto en marcha por la Consejería de Medio Ambiente para preservar tanto la especie como sus hábitats, de modo que se garantice la viabilidad de sus núcleos de reproducción, y se mantengan los hábitats adecuados para el desarrollo de su ciclo biológico.El urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) presenta una serie de peculiaridades que lo diferencian ecológica y genéticamente del resto de poblaciones de esta especie. Actualmente existen un total aproximado de 300 ejemplares adultos, 164 de ellos en Castilla y León.A nivel general, el declive experimentado por el urogallo se ha achacado a una combinación de factores globales, regionales y locales, entre los que se encuentranel deterioro del hábitat, los avatares climatológicos, la elevada densidad de ungulados –que causan importantes alteraciones en el hábitat de la especies y son a su vez potenciales competidores por los recursos tróficos–, y la excesiva presión de los depredadores-limitadores de la productividad.

LA CRÓNICA
León viernes, 4 de julio de 2008



¿Demasiado tarde?

Demasiado tarde

Primero se llevaron a los judíos.
Pero a mi no me importó. Yo no era judío.
Luego se llevaron a los comunistas.
Y a mi no me importó. Yo no era comunista.
Enseguida vinieron por los obreros.
A mi no me importó porque tampoco era …
Después detuvieron a los sindicalistas.
Pero a mi no me importó.
Pues no soy sindicalista.
Luego apresaron a unos curas.
Y como no soy religioso tampoco me importó.
Ahora me llevan a mi
Pero ya es demasiado tarde.

Bertolt Brecht

El debate de los parques eólicos, al margen de que provoque o no una escisión en el PSOE de los Oscos -como titulaba hace unos días este periódico, supongo que con conocimiento de causa- pone en alarma a quienes consideramos estas tierras un verdadero paraíso natural, hasta ahora preservadas de la vorágine especulativa, y que debieran ser tratadas con el debido respeto por el Gobierno del Principado, el mismo que vende los valores naturales de Asturias como reclamo cultural y turístico.

El aislamiento geográfico natural por el escaso interés que la Administración ha tenido siempre por los Oscos, han acabado por convertir esta comarca en la cenicienta de las comarcas asturianas. Aislamiento y desinterés que, como contrapartida fortuita, tuvo también un efecto positivo, el de mantenerla al margen de la depredación especulativa del paisaje y de su valioso patrimonio arquitectónico popular que, entre tanto, devastaba otras comarcas.

La valiente iniciativa empresarial de muchos de sus vecinos de los Oscos, están logrando que estos tres concejos resurjan por fin de su precaria situación. Se ha hecho una buena labor para atraer y fidelizar un cierto turismo de calidad, visitantes que huyen del ruido, del estrés y de las aglomeraciones para reconciliarse con la Naturaleza y poder hacer aquí, en este paraíso perdido, como se le ha dado en llamar últimamente a estas tierras, un alto en la carrera esquizofrénica y sin sentido en que estamos convirtiendo nuestro día a día en la ciudad. Por eso, la amenaza de los eólicos nos ha de poner en guardia a quienes queremos y sentimos los Oscos, las tierras más occidentales de Asturias, las que denotan acento gallego.

El mayor e inestimable valor de los Oscos es su paisaje como síntesis del patrimonio natural y cultural, un elemento esencial de su identidad. Nadie tiene derecho a destruirlo. La instalación de gigantes eólicos en las cumbres de nuestras sierras cambiaría el paisaje, causaría una contaminación visual sin precedentes y arruinaría en gran parte los atractivos turísticos de la comarca. ¿Quién se beneficiaría de todo ello? Un puñado de propietarios de montes y en especial las empresas que los instalan, cuyo funcionamiento controlan después, por internet, desde Madrid, desde Barcelona o desde cualquier ciudad de Europa, con un mínimo coste de personal y esfuerzo.

El paisaje de los Oscos es un bien público para disfrute de habitantes y visitantes, que, por cierto, cada vez son más. No queremos, no debemos permitir que el patrimonio público, los recursos naturales sean explotados por empresas e intereses privados en su privado beneficio. No tienen ningún derecho y le harían un grave daño a una comarca que en su paisaje, en su valioso y variado patrimonio arquitectónico popular, en el carácter afable y hospitalario de sus gentes dispone de sus mejores recursos de futuro.
Que el debate de los eólicos provoque o deje de provocar una escisión en el PSOE de los Oscos es, al fin y al cabo, una cuestión menor. Lo grave es que se intente convertir esta comarca en un parque empresarial, cuando el sentido común nos dice que su genuina vocación es ser reserva natural.

Frente a las expectativas de hace unos años, hoy existen pruebas evidentes de que los parques eólicos no aportan ningún beneficio a las comarcas donde se instalan. ¿Por qué no se levantan estos generadores en zonas empresariales próximas a las grandes ciudades, reservadas para uso industrial? La respuesta es sencilla. En la zona rural el suelo es más barato, a los paisanos se les compra por cuatro duros, se les presiona o manipula con mayor facilidad debido a su aislamiento y se les engaña con promesas de empleo, cuando la realidad es que estos molinos gigantes apenas crean puestos de trabajo que no sean aquellos dependientes de las mismas empresas donde se fabrican los sofisticados artefactos. Empresas que se hallan en las grandes ciudades, siempre lejos de los parques eólicos.

Es hora de que se reconozcan nuestras montañas como «monumentos irrepetibles e irrenunciables», como he leído en algún alegato ecologista. Nuestras señas de identidad son el paisaje en el que hemos nacido, que hemos visto por primera vez, que ha sido nuestro horizonte en la infancia como antes lo había sido de nuestros padres, de nuestros abuelos de nuestros antepasados. El paisaje es parte de la tradición de un pueblo, el legado que debe pasar de una generación a otra. En los Oscos, por sus peculiares características, el paisaje es un elemento de identidad que, por haberlo preservado virgen, resulta mucho más vinculante que en otros lugares. Que nadie se atreva a mutilarlo. Que no se hagan más monstruosidades en el falso nombre de un progreso que, en el fondo, esconde el enriquecimiento especulativo

JOSÉ FRANCISCO RODIL LOMBARDÍA

LA NUEVA ESPAÑA 20 de abril de 2007


Molinos de viento en la sierra de Gistreo


¿Cualquier empresa puede instalar molinos de viento cualquier sitio?  NO

En la Junta de Castilla y León se pensó en hacer un Plan Estratégico Regional sobre Parques Eólicos para regular y ordenar la instalación de parques eólicos, para que se instalasen en los lugares adecuados. Lo que, en principio, era una buena idea, ya que frenaría una proliferación indiscriminada de parques eólicos, que además de no llevarse a cabo, ha generado otros problemas:

          1.- Se ha hecho directamente desde la Junta y no se ha tenido en cuenta apenas la opinión de los municipios afectados. Con este Plan los vecinos de los municipios afectados no pueden decidir si quieren molinos o no en sus términos municipales, ya que les vienen impuestos desde la Administración de la Junta. Además la participación ciudadana ha sido prácticamente nula.

          2.- La Administración se ha preocupado de que los pocos cauces de participación ciudadana existentes, queden reducidos, exponiendo a información pública los proyectos durante los meses de verano y sólo durante veinte o treinta días. Cuando los ciudadanos han pedido información complementaria, esta ha sido negada sistemáticamente.

         3.- La ocultación de información, tanto a los ayuntamientos como a la población afectada ha sido una constante desde el principio.

        4.- Han primado los intereses de las empresas adjudicatarias frente a los valores ambientales o paisajísticos. Se han proyectado (y construido) sobre zonas incluidas en la Red Natura 2000 ó en zonas con importante población de aves (IBA). Además, en algunas zonas, se han proyectado a poco más de 1000 m. de los núcleos de población, como en el caso de Espina de Tremor.

          5.- El Plan Eólico debería estar basado en un estudio de vientos que no se ha realizado, solo se colocado medidores como justificación a los proyectos. Tampoco se ha tenido en cuenta el principio de que la energía se debe producir lo más cerca posible del consumidor, seleccionando las comarcas de interior, que son las que menos energía consumen y donde menos recurso recursos económicos existen. Una vez más, nuestros pueblos son el patio trasero de lo que no quieren en otros sitios de la Comunidad.

          6.- Se ha apostado por grandes parques eólicos, cuya energía se deriva a través de enormes trazados eléctricos a los sitios donde se va a consumir. Las infraestructuras necesarias para la construcción de estos grandes parques sólo puede ser asumida por grandes empresas eléctricas y de la construcción que son las únicas que han obtenido las concesiones de la Junta. Una vez concedidas las licencias hemos asistido a una serie de compra de derechos y absorción de empresas que han originado casi un monopolio, ya que cerca del 90% de los parques eólicos de la Comunidad estén en manos de una sola empresa que con distintas denominaciones gestionará los parques eólicos.

          7.- Por otra parte, se han invadido las áreas de mayor valor ambiental y paisajístico de la Comunidad Autónoma, sin que hubiese otra necesidad para hacerlo que el beneficio económico de las empresas.

          8.- Además se produce el agravio comparativo de que a las empresas eólicas se les ha permitido ocupar vías pecuarias y grandes extensiones de monte público, dándoles todas las facilidades, lo que contrasta con las grandes trabas que encuentran los vecinos de estos pueblos para cualquier actuación sobre estos bienes públicos.

¿Una vez aprobados los parques puede haber modificaciones?

En teoría no, pero sin embargo se están produciendo. Se ha dado el caso de que una vez aprobados los proyectos y expuestos a información pública, éstos han sido modificados, aumentados o reducidos e incluso trasladados sin que se haya hecho una nueva exposición pública del proyecto.

¿Hay algún peligro más para las aves?

Según SEO/BirdLife, la instalación de parques eólicos en las IBA de la Comunidad que no han sido todavía declaradas como ZEPA “supondrá un impacto significativo sobre las especies de aves amenazadas de esas zonas y un incumplimiento de las directivas europeas en materia de conservación del Medio Ambiente”. Otro problema es que al disminuir la vegetación y ahuyentar los insectos y pequeños mamíferos las aves deben irse a otras zonas por falta de alimento. Además las rapaces nocturnas (que únicamente cazan con el oído) desaparecen ya que el ruido del aerogenerador les impide la audición de otros ruidos.

Existe el riesgo de contraer enfermedades por las radiaciones de las líneas de alta tensión, que en algunos casos como en Quintana, pasarán a pocos metros de las casas. Además, está demostrado que la permanencia junto a fuentes continuas de ruido produce jaquecas, depresiones y enfermedades mentales. En el parque eólico Cerro Palo, de Cuenca, a la entrada hay un cartel que señala lo siguiente:“Visitante. Un parque eólico es una instalación industrial. La permanencia del público junto a los aerogeneradores no es aconsejable debido al riesgo que circunstancias tales como la realización de labores de mantenimiento, desprendimiento de hielo, caída de rayos u otras, pudieran entrañar para el personal no autorizado.”

¿Hay alguna afección al empleo?

Además, no sólo no crean empleo sino que lo disminuyen. Como precisamente las comarcas de interior tienen una red de alojamientos rurales y de hostelería que se abastecen del turismo potencial en esas zonas, al disminuir el turismo, estos empleos que dependen del turismo se perderán. Precisamente el alejamiento de los molinos de la costa ha venido impuesto por su afección al turismo de playa, sin tener en cuenta que el turismo de interior se verá igualmente afectado. Al terminar la belleza del paisaje y la tranquilidad, terminará el turismo que busca precisamente estas dos cosas.

¿Y en cuanto a la economía de las personas?

¿Quién y por cuánto venderá un campo o una casa con un parque eólico contiguo o con una línea de alta tensión? Los estudios de la Universidad de Salamanca estiman que unas casas a 1000 m. de un parque eólico pierden un 30% de su valor, pero es que si uno posee algo invendible, lo que pierde realmente es el 100% de su valor. Además, las cantidades de dinero percibidas por la ocupación de los terrenos son irrisorias y cicateras comparadas con los grandes beneficios que van a recibir las empresas ocupantes. Hay casos tan escandalosos como el de Vilafranca del Cid (Castellón), donde por la instalación de una torre de alta tensión en una finca y por la expropiación de 15.700 metros cuadrados se han pagado 65 euros.

¿Qué es un Parque Eólico?

¿Sabe el ciudadano de a pie, la vecina y el vecino de cada pueblo de la Sierra de Gistreo, qué son en realidad estos parques eólicos y lo que van a significar en su desarrollo económico futuro?

Un parque eólico es una instalación industrial cuya finalidad es la producción de energía eléctrica mediante la transformación de la energía del viento. Básicamente se compone de un área ocupada por aerogeneradores, las necesarias pistas para su instalación y mantenimiento, transformadores y las líneas de evacuación de alta tensión. Todo ello implica una zona de afección, en cuya área quedan excluidos los usos que le son incompatibles.

¿Cuánto mide un molino? ¿Y las pistas? ¿Y los tendidos de evacuación?

Las dimensiones de los molinos varían según modelos. La altura total de los molinos que actualmente se instalan, rondan entre los 82 y 110 m. El diámetro del rotor entre los 56 y 82 m. Para hacerse una idea, la torre de La Rosaleda en Ponferrada, alcanza casi los 100 metros de altura.

Las pistas deben permitir el transporte de los aerogeneradores, en muchos casos superando una difícil orografía. En la documentación de recientes proyectos se habla de radios de curvatura de 25 m de radio, de anchos de calzada de 4,5 m y ancho libre de obstáculos de 5,5 m. En casos en los que ya se han construido en la provincia de León, los viales abiertos son considerablemente más amplios.

La altura de los postes de las líneas, según las condiciones orográficas pueden estar comprendidas entre 18 y 39 m. El voltaje de estas líneas de alta tensión varían según la energía evacuada. Podemos hablar de voltajes de 132 KV o incluso de 400 KV.

¿Qué afecciones tiene un parque eólico?

Podemos considerar que las afecciones y su importancia está directamente relacionadas con su ubicación. Algunas de ellas son:

Impacto visual

Con respecto al impacto visual de los aerogeneradores, este será indudablemente mayor cuanto mayor sea la altura y número de aerogeneradores. En general se percibirá como algo negativo o cuanto menos extraño, cuando se ubican en un paisaje natural. Otro aspecto relacionado con las afecciones visuales, tal vez de menor incidencia, es el derivado de las sombras parpadeantes producidas por las palas al girar, denominado efecto estroboscópico o “efecto discoteca”.

Estos hecho, en principio subjetivos y de difícil valoración, ha sido corroborado por la Universidad de Salamanca en su informe “Valoración económica de los costes medioambientales asociados a la generación a partir de la energía eólica” evaluando económicamente la degradación del paisaje a partir de la devaluación de los bienes inmobiliarios cercanos.

Contaminación acústica

Es cierto que los últimos modelos de aerogeneradores han mejorado sustancialmente en cuanto a la reducción de emisión de ruidos y es frecuente encontrarse con el argumento de que a cierta distancia no superan niveles de 45 decibelios(A) y que a una distancia de mil metros se reduce a tan solo 30 o 35 dB(A).

Pero debe tenerse presente que dicho nivel de 45 dB(A) corresponde a un nivel propio de un entorno urbano, que nada tiene que ver con el habitual silencio de un entorno natural. En un área natural rara vez se alcanzan los 20 dB(A). Incluso cabría preguntarse si un núcleo de población rural situado a tan solo algo más de mil metros no perderá su apreciada tranquilidad.

Un ruido continuo de 30 o 35 dB(A) indudablemente supone una contaminación acústica de una amplia zona, que repercute en la pérdida de la apreciada tranquilidad del campo, de los núcleos próximos y crea problemas en la fauna.

Eliminación de la vegetación

Con frecuencia se olvida que la instalación de un parque eólico exige la apertura de grandes pistas y desmontes, mayores aún cuando se pretenden instalar en orografías complicadas. Tampoco conviene olvidar el tamaño de la cimentación de un aerogenerador, unos 14 x 14 metros de superficie.Todo ello supone la eliminación de un área importante de vegetación y de su hábitat.

El problema con las aves

Una de las afecciones de mayor incidencia en la fauna es sin duda la elevada mortandad de aves producida por impacto con las palas y electrocución en los tendidos eléctricos. Hasta la fecha ninguna medida se ha revelado realmente efectiva para reducir esta afección, salvo la de una mejor ubicación de dichos parques fuera de las rutas migratorias y de zonas de importancia para las aves, aves en muchos casos protegidas.

¿Tiene riesgos un parque eólico?

Como cualquier instalación industrial, además de las afecciones, tiene riegos. Existe por ejemplo riesgo de incendio, tanto por los propios aerogeneradores como por los tendidos de alta tensión. En zonas boscosas, las consecuencias de un foco de incendio se multiplican. Por ejemplo, en el verano de 2006 ardieron 80 ha de monte en Albacete por un incendio iniciado en un aerogenerador, en febrero de 2006 en Autol (La Rioja). En Alemania entre 1997 y 2004, 255 accidentes de diferente índole y consecuencias.

Mitos y leyendas

Los grupos ecologistas apoyan la energía eólica.

Del amplio espectro de agrupaciones ecologistas, la mayoría, en efecto, apoyan la implantación de esta energía. Pero no sin condiciones, habida cuenta de sus afecciones al paisaje, a la fauna, a los riesgos de sus instalaciones, e instan a que no se instalen en parajes de alto valor ecológico. Quizás el lema que mejor explique su postura sea “energía eólica sí, pero no en cualquier lugar ni de cualquier modo”
Tampoco faltan los que, considerando que necesariamente este tipo de energía deben ser complementadas por otras, dudan de su eficacia, especialmente si no van acompañadas de importantes medidas de ahorro de energía.

¿Los Parques Eólicos contribuirán al desarrollo de los pueblos de la sierra?

¿Se creará empleo?

Dudoso. Dudoso si se piensa que existe unanimidad en que uno de los principales activos de estos municipios es el paisaje, su patrimonio natural y arqueológico. Así se recoge en distintos planes de revitalización de municipios rurales y en experiencias en toda Europa. Si este patrimonio se degrada resulta poco creíble que contribuyan a su desarrollo. Mas bien al contrario.
Y dudoso que creen empleo. Al menos la experiencia en otras zonas da fe de que así es.

¡Pero están las compensaciones económicas!

Si, pero tal vez primero debería informarse mejor de la cuantía de estas y de cómo se distribuyen entre los municipios en los que se instalan, desde dónde se ven y por los que discurre un tendido eléctrico.

Segundo, tal vez debería contrastar dichas compensaciones con las actividades económicas (actuales y futuras) con las que entra en clara contradicción, principalmente el turismo rural, o con la devaluación de bienes inmobiliarios que presumiblemente sufrirán los núcleos de población cercanos.

¿Abastece un parque eólico de energía eléctrica a las poblaciones cercanas?

No. No, al menos como están concebidos por la Junta de Castilla y León. La energía eléctrica producida es conducida hasta los centros de transformación cercanos a las áreas metropolitanas por líneas de alta tensión.


domingo, 28 de septiembre de 2008

Argumentos a favor del futuro y el desarrollo económico de la Sierra de Gistreo


En la historia de estos nobles y trabajadores pueblos de la sierra de Gistreo, nos encontramos ante una nueva oportunidad para poder ejercer democráticamente nuestra voluntad popular, ejercer el derecho a elegir nuestro futuro, y lo que es más importante, respetar el pasado, la historia, la vida y costumbres de la tierra que nos ha visto nacer, quien como una madre imperecedera será nuestro legado a los hijos que aquí han nacido.

Nuestra gran madre, la sierra de Gistreo de la que con tanto orgullo hablamos allá donde vamos, no deberá jamás estar recluida en un parque geriátrico, atendida por gente despreocupada cuyo único deseo es mantenerla entubada, con autopistas, cables y ventilación asistida y postrada en una cama de hormigón. Nuestra gran madre, la de nuestros antepasados, abuelos y padres debe seguir cobijándonos limpia y sana para que nuestros hijos hereden con toda su grandeza aquello que nosotros con tanto cariño hemos cuidado.

Decía que tal vez no seamos las personas adecuadas para estar aquí hablando acerca de las virtudes y bondades tan benignas para la salud, que guardan estos hermosos parajes que nos contemplan, porque quienes mejor podéis hablar de ello sois cualquiera de vosotros, pues la conocéis mejor que nadie que se acerque por aquí con tecnología punta en forma de aspas y promesas de taparnos el verde de los montes con la falsa ilusión de un dinero, que como diablo tentador nunca veremos.

La minería desguazó la piel de nuestros montes y valles, cuando todos los días bajábamos al interior de la tierra tentando la suerte en hastiales, ramplas y guías y regresar a casa con todo el pellejo intacto y un sueldo para mantener la familia, la casa y si se podía guardar algo, por lo que pueda pasar, y si fuera posible poder estudiar a los hijos para que dispongan de una mejor calidad de vida y un futuro esperanzador. Sin embargo, ahora pregunto ¿Alguien apostaría un solo euro porque esta modernidad procedente de Dinamarca, donde ya nadie quiere ni un molino más? ¿Vendrá también con un sueldo para todos entre su aspas?

Hurgamos en las entrañas de nuestra tierra jugándonos la vida. Destruimos hermosos valles y las tierras de nuestros convecinos, muchas veces engañados ambos. Ganábamos poco comparado con el riesgo y el esfuerzo realizados, mientras fuera de León se nos veía como brutos, temerarios, incultos, borrachos y despilfarradores de dinero. Entretanto unos pocos se hicieron ricos, y ya casi no nos acordamos de cuantos quedaron en el camino.

Por entonces nuestros gobernantes concedían las licencias de uso del suelo comunal solo a cambio del empleo, sin exigir nunca respeto por la tierra donde vivimos, nuestra tierra, siendo ahora testigos de las heridas no cicatrizadas que nos dejaron quienes se fueron con su riqueza; en lo que antaño fueron bellos parajes ya ni siquiera se respetan los restos de esta antigua actividad industrial, lo poco que queda de la arqueología minera, por ser parte de nuestra reciente historia laboral, ni se restaura ni promociona desde una perspectiva turística en armonía con el medio natural, sino todo lo contrario, se abandona como chatarra porque ya no es productiva.


Esta maravillosa tierra se merece ya mayores muestras de respeto por parte de todos, ya ha tenido demasiados partos dolorosos para que otros ajenos a ella, insensibles y avariciosos se hayan largado con su fruto. Ya es tiempo para que descanse de tanta cirugía traumática, y seamos quienes la reconocemos como una parte importante nuestra los que pongamos todo nuestro coraje y cariño en defenderla. Ella agradecida por el excelente trato dispensado de armonía y respeto nos recompensará con sus mejores regalos: su milenaria belleza y su paz.

Sí, porque de estas virtudes de la sierra de Gistreo podemos alardear en cualquier parte y mostrar amablemente a todo forastero que desee compartir con nosotros todo lo que desinteresadamente nos otorga. Ya va siendo hora que digamos y mostremos a todo el mundo lo privilegiados que somos viviendo aquí, y que siendo gente humilde y hospitalaria, estamos dispuestos para albergar al calor de este y otros núcleos rurales de esta vieja y hermosa sierra de Gistreo, hasta ahora solo valorada por científicos, naturalistas y deportistas, que aquí pueden venir de cualquier parte del planeta, siempre serán acogidos como hermanos y obsequiados con un cacho de pan casero y un choricín, acompañado por un gotín de vino, o si la prefiere con buen jarro de una excelente agua, que de eso no nos falta.

Esto es lo que tenemos, y aquel que no lo quiera ver nos ofende, y por consiguiente, insulta a la madre tierra. Insulta a la inteligencia.

Más de uno pensará que la tierra que pisamos no vale nada, que todo son praos abandonados, poulos y montes que solo dan urces, escobas y algún rebollo ralo por cualquier parte; donde solo se puede sacar arena y aprovechar de las crestas de la montaña unos vientos, que deben ser buenos ya que se hacen campeonatos de parapente, y así sacar unas pingues subvenciones que la Junta nos pone a saco, sin tener que presentar Evaluación de Impacto Ambiental ni pasar por el ministerio y cuando quede demostrado que ese viento solo es óptimo para las águilas, galfarros y deportistas, que solo vienen por aquí a pasar el rato porque no tienen mejor cosa que hacer, ya no nos quedará tiempo ni para mirar la chatarra que en esa mierda de monte les va a quedar.

Pues no. No señores, así no. Esta tierra vale más que para servir de vertederos y escombreras.

Pues no. Va a ser que no. Que aquí vive gente íntegra y con sentido común. Estamos en el siglo 21 y si el petróleo se pone imposible, bienvenidas sean las energías renovables pero, no en cualquier parte y en estos humildes pueblos queremos seguir viviendo sanamente sin que nos destruyan la sierra porque los franceses precisan luz y no encuentran otro sitio mejor que este donde buscarla. Todos los implicados en este megaparque deben creer que somos gente de fácil engaño.


La energía eólica es un bien para toda la humanidad, siempre defendida por quienes años atrás auguramos el cambio climático si continuaba este ritmo frenético de consumo de energía; un despilfarro de los combustibles fósiles que ha acrecentado el calentamiento del planeta. Quienes tienen en sus manos el poder de generar energía, son capaces de influir en gobiernos y someter a ayuntamientos. A ellos solo les importa que consumamos cada vez más (o sea, hacer caja) porque así nos tienen atrapados, sin molestarse en buscar alternativas al petróleo. Ahora le están viendo las orejas al lobo, sin embargo, no se cansarán hasta acabar con todas sus reservas. Endesa y todas las demás, Ibertrola, Penosa, etc, van de verdes, son como los coches de ahora que son más ecologistas que cualquiera de vosotros, que si vivís en un hermoso parque natural y en armonía con la naturaleza.

La energía eólica como la solar es una alternativa de futuro, pero cuidado, no en cualquier sitio, como es el caso de la sierra de Gistreo. Esta sierra alberga muchos valores naturales que debemos preservar y a la vez saber explotar como una auténtica posibilidad de riqueza y futuro. La Corporación Municipal de Noceda, como la de Igüeña, aunque de distinto signo político, asesoradas por el mismo secretario de la Mancomunidad de Municipios del Bierzo Alto, harían mejor los deberes para ser más consecuentes con la historia y las necesidades de sus convecinos, si apostaran por la belleza y los recursos naturales, que pueden convertir a Noceda y otros pueblos de la sierra, en un proyecto económico serio y con mucho futuro, modernidad, desarrollo y respeto por la tierra. Sería la opción más inteligente en vez de dejarse convencer para atrapar un escaso dinero fácil que es muy posible no llegue jamás a verse, siendo el pago como casi siempre sucede para contentar a unos pocos mientras la mayoría nunca veremos ni mejora ni desarrollo alguno. Sería como vivir mirando al suelo para no sentir vergüenza por el atropello consentido y por unos listos consumado.

El que paga siempre gana, quien recibe por muy satisfecho que se sienta nunca sabrá cuanto se lleva su vecino. El vecino de Espina, nunca sabrá lo que le pagan al de Tremor, ni este sabrá lo que le dan al de Quintana, y así sucesivamente.

La energía eólica es una de las opciones de alternativas para hacer un mundo más humano y respirable. La energía eólica está concebida para favorecer el bien común, es decir, obtenerla de una forma responsable dentro de los parámetros del desarrollo sostenible (limpia, como dice la UE), orientada a preservar la calidad del aire, la biodiversidad de las masas boscosas y la salud de los pueblos. Nunca para favorecer a inversores que solo reconocen la santa religión del dinero. Nunca para favorecer a cazadores de subvenciones. Nunca para destruir pueblos y paraísos naturales. Nunca para beneficio de unos pocos y perjuicio de la mayoría que será quien pagará en un futuro inmediato las consecuencias del fraude, viendo como sus pueblines se deshabitan aún más vertiginosamente, y aquello que representó su símbolo de paz, salud y futuro, quedará convertido en un solar de chatarra que ya nadie querrá ver.


Queremos eólicas, claro que si, pero el futuro de Colinas, Quintana, Noceda y demás pueblos de esta sierra, no viene en forma de torres feas que espantan al visitante y destruyen unas montañas, que si de verdad alguien en Valladolid, León o Ponferrada quiere el bien para unos pueblos injustamente abandonados y deprimidos económicamente, deben declarar parque natural a las sierras de Gistreo, Coto y Vizbueno cuanto antes. Esto si que sería una gran opción de futuro pensando de una forma integral en personas, economía, montes, plantas y animales.

Que nadie se atreva a decir que estamos en contra de las energías alternativas y renovables.

Decimos que estamos apostando por la sierra entera, desde Valdesamario a Villablino y desde Palacios del Sil a Igüeña

Decimos que estamos a favor del futuro y el futuro de esta tierra pasa porque no nos la rompan más, por favor, que si la dejamos tranquila esta vieja sierra que nos ha visto nacer se pondrá guapa, sin necesidad de silicona, ni cirugía estética e igual que nos sigue cautivando a nosotros que la queremos y mucho, atraerá a mucha gente, pudiendo convertirse en la envidia de todos aquellos que no han sabido mirar al futuro cuidando lo que tienen.

Si en Francia, que es adonde irá a parar en forma de corriente eléctrica lo que produzcan nuestros montes, consumen mucha luz y ya no les llega lo que producen sus peligrosas 58 centrales nucleares no es nuestro problema. Nuestro problema es que se destruya la sierra.

Si empresarios emprendedores que invierten su mucho dinero con el afán de doblarlo sacando subvenciones que les otorgan sus amigos de Valladolid, si aquí no se lo impedimos, no es nuestro problema, que construyan allá donde esta luz se va a gastar. Nuestro problema es que nos roben lo único que nos queda, que no es poco, que no hace falta que nos den cuatro duros para que nadie nos mire ni venga por aquí.

En toda la provincia de León se genera tanta energía que nos sobra el 85%, que es lo que mandamos para fuera. Noceda no necesita autodestruirse para beneficio de unos empresarios y sus amigos, y mandar la esencia de su vida y futuro hacia lugares que si alguna vez tuvieran la remota intención de conocernos, jamás se acercarían por aquí viendo semejantes armatostes sobre nuestras cabezas.

Si alguien quiere más luz para conectar el aire acondicionado, que ponga un molino en su jardín, o que se pase por aquí, que esos artilugios de capital no sirven para nada al abrigo de la sierra de Gistreo.


Por aquí, si no lo impedimos, veremos pasar un futuro destructivo, en forma de grandes camiones con enormes plataformas. Veremos pasar todo tipo de maquinaria pesada, tal vez de ultimísima generación para destrozar nuestros montes, donde ya no habrá jamás paz, belleza, caza, parapente, y ni siguiera interés por unas fuentes a la sombra ruidosa (si llegan a moverse) de unos molinos que romperán el paisaje, las ilusiones y el futuro de muchas familias que han apostado por dar a conocer a los forasteros los encantos de esta tierra.

Si queréis tener una prueba de lo devastador de los parques eólicos puede ir cualquiera al Redondal, que de ser un final de etapa ciclista, donde han ganado Valverde y Contador, ha quedado inservible incluso para los trabajadores de la torre de emisión de radio y televisión, debido al continuo trajín de maquinaria pesada.

Por aquí no va a pasar el futuro. Será como en el pasado pero con mayor poder de destrucción, la mierda de montes que nos dejarán será visible nada más asomar por el Manzanal, y desde todo El Bierzo. Nadie de los pueblos va a subir cada día a trabajar al parque, para traer un sueldo a casa. Nos robarán lo nuestro sin darnos nada a cambio, si acaso una escultura alegórica al dios de los vientos (entiéndase Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León) cada tres años en una plaza del pueblo financiada por la Junta Vecinal e inaugurada por cualquier papamoscas de Valladolid, León o Ponferrada.

Amigos, vecinos, compañeros, si realmente queremos lo mejor para nosotros, nuestros pueblos y montes, tenemos que rechazar esta apuesta mercantil subvencionada. Lo que nosotros necesitamos es algo mejor y más sencillo: cuidar y respetar lo que tenemos. Que nos den dinero por ello para cuidarlo y conservarlo.

No a las torres que contaminarán y destruirán nuestra sierra.

No a las torres que eliminarán la belleza de nuestros montes.

No a la ruina económica de todos los pueblos de la Sierra de Gistreo.

Apostamos por el futuro.

Queremos energía positiva.

 
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