Carrajung and Blackwarry Residents Against Windfarms
Endrick Valley Action Group - EVAG
National Wind Watch
La proliferación de parques eólicos en la provincia y su influencia en la fauna constituye una de las "amenazas más graves" para los urogallos que habitan al sur de la Cordillera Cantábrica, donde se estima que viven 40 de estos ejemplares que los expertos califican como "los más exclusivos del mundo" por su forma de vivir a diferencia de los asturianos o de los rusos.
Hace una década conocí las laderas de Cornoencina, por casualidad. Fui con la intención primera de echarle un ojo a Los Cinchos, roquedo muy prometedor que podría guardar abrigos con pinturas rupestres, tema que aún hoy me sigue ocupando y apasionando.
He vuelto a Librán. Quería despedirme de los alimoches, desearles buen viento hacia África. Estoy sentado en un risco sobre el río Primout, los pies colgando en una caída a plomo apabullante. El cielo azul, el gris y rojo de la cuarcita, los verdes del bosque, el blanco de la espuma de los rabiones componen un cuadro colorido y salvaje.
Explicar el momento difícil que hoy afronta el carbón nacional exige considerar aspectos que no se ciñen, exclusivamente, al mensaje oficial de que es una fuente de energía cara y contaminante. Un análisis exhaustivo del problema identifica razones de mayor peso que no son, a mi entender, suficientemente conocidas y valoradas por los ciudadanos. Vayamos por partes.
Afortunadamente esta buena noticia está muy bien divulgada, tanto desde alguna prensa convencional como desde el blogerío más cercano, certero y formal, que como sabréis se trata de la presentación del libro De Babia a Sierra Morena, obra de Manuel Rodríguez Pascual...
Hay personas sencillas y cercanas que, además de ejercer de buena gente, suelen esconder un alma de artista puro. Este es el caso de nuestro buen amigo Casimiro Martinferre, fotógrafo aficionado en sus ratos libres, es un auténtico amante de nuestro entorno...
Carrajung and Blackwarry Residents Against Windfarms
Endrick Valley Action Group - EVAG
National Wind Watch
Efectivamente se trata de una adaptación muy ibérica del lema de la campaña del senador Barak Obama a la presidencia de los EE.UU. Ante la crisis ladrillera muchos empresarios del sector están sintiendo un deseo irreprimible de "cambiar de aires" como principal fuerza para mover sus cuentas corrientes.
Si el Diario de León nos hablaba de la potencia de inversión que disponen en nuestra provincia los amantes del viento ajeno, más tarde era ABC quien aireaba las amistades peligrosas del dirigente del BNG Anxo Quintana, con un empresario afín dispuesto a obtener un sitio en los montes gallegos donde invertir su potencia económica. La verdad es que esto va en sintonía con el espíritu de la compaña política de su partido: "A túa forza move este país".
A continuación, y a modo de despedida, un censo pajaril de nuestro entrañable Pancho Purroy.
Marie-Monique Robin, periodista especializada en agroalimentaciónVÍCTOR-M. AMELA - 20/02/2009
¿Qué es Monsanto?
El gigante de la industria agroquímica que domina el mercado mundial de la alimentación.
¿Cómo logra dominar la alimentación mundial?
Domina el mercado mundial de semillas: dominar las semillas es dominar los estómagos, la población mundial.
¿Y cómo se logra dominar las semillas?
Modificándolas genéticamente y patentándolas. Antes de 1992 no podían patentarse semillas, y Monsanto logró que Estados Unidos lo permitiese. Hoy tienen mil patentes.
¿Es algo que debería preocuparme?
Si te preocupa qué comen tus hijos, sí. Preocúpate por las 80.000 hectáreas cultivadas con maíz transgénico en Catalunya y Aragón: ¿por qué España es el único país de Europa que acepta cultivos transgénicos?
¿No sucede en otros países europeos?
Está prohibido. Con razón: carecemos de estudios sobre los efectos en la salud humana y en el medio ambiente de los organismos genéticamente modificados (OGM).
¿Y por qué España no los veta?
En el Gobierno de España hay ahora cuatro personas relacionadas con Monsanto.
¿Quiénes?
Estoy contrastando los datos y pronto publicaré sus nombres.
¿Ese maíz es un OGM de Monsanto?
Sí, se le llama maíz Bt, iniciales de Bacillus thurigiensis:esa bacteria está en el suelo de forma natural y es insecticida. Si se usa en preparados pulverizados es eficaz, y el sol la degrada pronto: resulta inocua para el medio ambiente. Pero los de Monsanto tomaron de la bacteria el gen que produce la toxina, y lo insertaron en el genoma del maíz.
Brillante idea: de este modo, ese maíz queda blindado contra los insectos, ¿no?
Sí, pero a un coste peligroso: la toxina intoxica no sólo al piral -insecto perjudicial para el maíz-, sino también a los insectos predadores del piral (como la crisopa), y a mariposas, mariquitas, microorganismos del suelo, pájaros insectívoros...
¿Y a mí?
¿Tú comerías insecticida? Pues ese maíz insecticida pasa a harinas, chips, tacos, cereales, sopas, tortas... ¿Por qué cada día hay más alergias? ¡Son sobrerreacciones de nuestro organismo ante algo que no reconoce!
Con no comer ese maíz, ¡salvado!
No: ese maíz poliniza cultivos de maíz ordinario, contaminándolos, convirtiéndolos también en transgénicos. ¡Extinguirá el maíz natural! Y aunque no ingirieses ese maíz directamente..., se lo dan como forraje a animales que luego tú sí comerás.
¿Debo alarmarme, pues?
Mis padres eran campesinos, líderes sindicales agrarios en Francia: adoptar abonos, pesticidas convencidos de que hacían progresar la agricultura. Hoy están arrepentidos: la biodiversidad de variedades hortofrutícolas ha decrecido drásticamente..., y la mayor proporción de cánceres se da entre agricultores.
Entonces sí podemos alarmarnos...
El herbicida más vendido del mundo se llama Roundup, de Monsanto. Extermina toda la maleza..., pero no es biodegradable, y es promotor de cánceres y perturbador endocrino. ¿Cómo no vamos a padecer cada día más cánceres, diabetes, parkinson y alzheimer? ¡Mis hijas y yo ya no comemos vegetales que no provengan de cultivo biológico!
¿Herbicidas y pesticidas dan cáncer?
¡Nacen bebés con residuos de dioxinas en sus células! Las dioxinas son derivados de síntesis químicas de laboratorio. Llegan a los bebés por lo que comen las madres.
Esto ya escalofría.
Estamos intoxicándonos. Mire el pan.
¿Qué le pasa?
Para que la espiga de trigo produzca más grano, ha sido genéticamente modificada y protegida con ocho pesticidas y varias hormonas... cuyos restos te comes en el pan. ¡Claro que hay cánceres de mama y próstata, y el esperma pierde fertilidad! Siete amigas de mi edad tienen cánceres. Ninguna amiga de mi madre lo tuvo a esta edad.
¿Y por qué no reaccionamos?
Porque priorizamos la cantidad, la producción, la viabilidad económica, el negocio, los precios... Pero este sistema acabará también con los pequeños agricultores.
¿Por qué?
Compran semillas genéticamente preparadas para ser fumigadas con Roundup, se obligan a comprar remesas nuevas cada año, y son caras. Perdemos miles de variedades tradicionales, y los campesinos acaban en manos de Monsanto, arruinándose muchos.
¿Qué pasará si se mantiene esta tónica?
Que Monsanto producirá todas las semillas... y todos los productos fitosanitarios sin los que esas semillas genéticamente modificadas no fructifican (como el Roundup, que le reporta el 30% de sus ingresos): ¡negocio redondo para Monsanto! Si se confirma que algún producto es peligroso, lo retirarán, dándoles tiempo para fabricar otro... hasta que vuelva a demostrarse que es cancerígeno o perturbador hormonal. Y así hasta que acabemos todos estériles y enfermos.
Esto es tan tremendo... Cuesta creerle.
Tenemos ya el precedente del agente naranja. Empleado como herbicida durante decenios, su uso en la guerra de Vietnam ratificó su toxicidad cancerígena. Así que ha sido retirado. Lo fabricaba Monsanto. ¿Y qué le ha pasado a Monsanto pese a los millones de damnificados? Nada.
Fuente: La Vanguardia
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Contra los parques eólicos en Sierra de Gata
¡EÓLICAS FUERA! ¿Es la energía eólica un sustituto a los combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón)? Y por tanto, ¿contribuye ésta a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero? NO.
Primero decir que la producción de energía eólica depende de la economía de los combustibles fósiles. En efecto, sólo gracias a éstos se puede fabricar las ligas especiales necesarias para construir las turbinas, poner en marcha las fabricas que las producen en masa, así que sus piezas de repuesto, alimentar a toda la maquinaria pesada que se necesita para la instalación de los molinos (bulldozer, camiones, excavadoras, etc.).
Segundo, el rendimiento energético de las eólicas es mucho menor que el de las centrales térmicas: alrededor, siendo optimistas, del 20%. ¿Qué significa eso? Sencillo: si la capacidad instalada de un parque es de 100 MW, éste producirá 100 MW cuando el viento es óptimo, pero, a lo largo del año, el rendimiento promedio será de 20 MW.
Por esa irregularidad, la producción de electricidad en un parque eólico depende de la red eléctrica que actúa como almacén regulador para permitir el equilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad. Lo que significa que para respaldar los altibajos de las eólicas y así asegurar la estabilidad de la Red y evitar apagones, las centrales convencionales funcionan en modo de bajo rendimiento de manera que puedan subir su producción en cualquier momento. Es decir: cuanto más parques eólicos, más necesidad de centrales térmicas, con lo cual más emisiones de CO2. Total: esas centrales producen CO2 para nada, o más bien sólo para apoyar la errática energía eólica. Es obvio que este derroche para nada repercutirá en la factura de la luz.
EÓLICAS NO; REFORESTACIÓN SI
¿Van a crear empleos en la Sierra los parques eólicos?
¿No nos servirá la experiencia de otros?
ENERGÍA ¿PARA QUE?
Todos los días aparecen noticias en los medios de comunicación informándonos de tal o cual parque eólico en proyecto, siempre dispuesto a erguirse sobre nuestras cabezas, destruyendo el paisaje, y en consecuencia afectando todo medio natural y humano. Si ayer era La Crónica de León quien nos anunciaba la buena nueva de la concesión, por parte de la Junta (nunca nos trae decisiones buenas) de la autorización administrativa del proyecto del Parque Eólico Valdesamario, hoy es El País, en su edición de Galicia, quién informa del chalaneo de los vecinos con los promotores de los parques, los chantajes de los políticos y otras miserias humanas.
Para desgracia de los paisanos que se oponen a esta moderna especulación por los terrenos de los pobres aldeanos (y de paso desgraciar los montes), en esta época de crisis, como sucedió siempre que los conflictos no se resuelven a palos, no hay mejor cosa que tapar bocas, ojos y oidos con dinero, aunque luego no haya quien pare con el ruido y los destellos de las aspas.
EL VIENTO TIENE UN PRECIO EN TRIACASTELA
Un parque eólico coronará el monte Oribio y los vecinos cobrarán por la sombra de los molinos
Desde la cumbre nevada del Oribio, en días despejados, se pueden ver los montes de Asturias, y los de Portugal, con Cabeza de Manzaneda a medio camino. Desde lo alto del Oribio se otean sin dificultad las chimeneas de As Pontes y los molinos de 14 parques eólicos. En la carretera, Quintana saluda desde las farolas: "A túa forza move este país".
Aún con Fraga en Monte Pío, la Xunta aprobó conceder a la empresa Fergo Galicia, SL, la instalación y explotación de 12 aerogeneradores, cada uno de ellos de 2 megavatios de potencia y 78 metros de altura a lo largo de la larga cima de esta montaña de Triacastela. A pesar de las alegaciones de varios colectivos de ecologistas y parapentistas, con el bipartito los trámites siguieron adelante. Ningún partido se planteó echar el freno al asunto pese a que el Oribio tiene miñatos y es paso de lobos; esconde cuevas y unas neveras romanas más antiguas que la muralla de Lugo; forma parte de la Red Natura y está previsto que entre en los límites del futuro parque natural Ancares-Courel. Una de las orografías más impresionantes, donde se concentra la mayor biodiversidad de Galicia, se va a convertir en parque eólico para desgracia de vecinos como la cesteira Lola Tourón y Pedro O Canta, que monta mítines anti eólicos en su restaurante Río. Ellos anteponen el paisaje de su vida a un dinero que no compensa los destrozos.
Un día que la tecedeira Cecilia Carballo le protestó al conselleiro de Innovación e Industria, Fernando Blanco, le sugirió una alternativa: "¿Qué prefieres, un parque eólico o una central nuclear?". Para amortiguar el "impacto visual", como el monte acompaña durante un buen trecho a los peregrinos del Camiño Francés, la Xunta ha aplaudido una propuesta que plantea decorar los aerogeneradores con motivos jacobeos. Actualmente se tramita el plan sectorial, y la semana pasada llegó a Triacastela el visto bueno de Medio Rural para que se construya el parque en terreno rústico.
Entre 2005 y 2007, por las seis aldeas propietarias de la sierra del Oribio (Abradelo, Pasantes, Gundriz, Carqueixeda, Queixadoiro y Santa Mariña) pasó incontables veces un representante de la empresa. Hubo "mucha presión", aseguran los vecinos, y en el caso de Carqueixeda, como no se llegaba a un acuerdo, acabó presentándose en el remoto lugar "uno de los jefes de la empresa". Al final también firmaron, "porque no había opción: aquello era sí o sí. Desde el principio, a los vecinos de los seis pueblos nos dijeron que o alquilábamos los terrenos o nos los expropiaban", explica Félix de Carqueixeda.
Por ser la última que entró en el pacto, esta aldea de cinco vecinos, donde viven muchos más perros que personas, es la única que aún no ha cobrado. Fergo Galicia les debe 6.000 euros por el paso de un vial por sus terrenos y el primer pago del arrendamiento de una parcela afectada por un molino. Sobre esta finca no va a levantarse ningún aerogenerador, solamente va a caer su sombra a algunas horas del día. Pero, en el negocio eólico, esto también se paga. "Por sombra de molino, 900 euros al año", cuenta Félix con una sonrisa de oreja a oreja, "y esto durante el medio siglo de vigencia del contrato. Es una miseria, pero así no nos expropian".
A los que sí les caen molinos sobre el terreno, por cada aparato van a cobrar anualmente 4.510 euros. En la primera reunión, Fergo Galicia sólo les ofreció 3.006. Un vecino de la aldea de Santa Mariña daba saltos de alegría: "Esto es una maravilla, aquí en la vida había bajado un peso del monte". Y muchos compartieron ese sentimiento, porque, total, ahí arriba, a 1.443 metros sobre el nivel del mar, ni las vacas llevaban.
Pero la mole del Oribio tiene muchos dueños. Y José Manuel Celeiro, secretario de la comunidad de Queixadoiro, convenció a todos de que aquello estaba "mal pagado". Debía de tener razón, porque consiguieron 1.500 euros a mayores. Ahora, Celeiro piensa que aún podían haber rascado más, y se ha informado de que la empresa que amenazaba con expropiarles no podría haberlo hecho si la mayoría de los vecinos no se ponen de acuerdo para ceder los terrenos: "Porque, en los parques, la Xunta expropia el 40% sólo si el 60% firman el contrato por las buenas".
Pero ya no hay vuelta atrás. Y, por ejemplo, la aldea de Queixadoiro (9 vecinos, 26 habitantes) va a cobrar 6.000 euros al año por alquilar a Fergo Galicia un terreno "que coge parte de varios molinos". Lo malo, dice Celeiro, es que echó cuentas: "Y si repartimos el dinero entre todos, como quieren mis vecinos, el 60% se lo lleva Hacienda". Para que se quede en el pueblo el 100% de la renta que van a obtener del monte "hay que invertirlo todo en obra social, escuelas, caminos, la iglesia y cosas así". Pero en Queixadoiro, al secretario se le rebotan todos cuando plantea tal cosa. "Es tan poco lo que se va a llevar cada uno que no me queda pena ninguna si al final se tuerce la cosa y no llegan los molinos", confiesa Celeiro volviendo los ojos hacia la montaña.
"De todas formas, si al final no se hace, aquí que no vengan a por la primera mensualidad", advierte Pedro, O Lute de Pasantes. "En mi pueblo ya nos ventilamos toda la pasta, toda enterita, en las fiestas".
Silvia R. Pontevedra
Santiago - 13/02/2009
Montañas aniquiladas, bosques arrasados y complejos urbanísticos en parajes naturales son sólo algunos ejemplos de la gestión medioambiental de la Junta de Castilla y León, gobernada por el Partido Popular. Y es que en esta comunidad se acumulan los episodios en los que el Gobierno Regional no pone apenas obstáculos a la destrucción del entorno en favor, en muchas ocasiones, del urbanismo y los grandes complejos de ocio.
Ejemplos encontramos muchos. Carlos Tomás Rodríguez, secretario de Medio Ambiente de Comisiones Obreras en la provincia de Ávila, desgrana algunos de ellos que, como el caso del monte Feixolín, en León, han conmocionado a los ciudadanos.
Durante años la Junta permitió que una empresa destrozase un monte situado en un espacio natural protegido en el que los osos campaban a sus anchas. Ahora ese antiguo paraíso no es más que un amasijo de tierra y escombros que, según la Justicia, la Junta deberá reparar. El problema es que el daño ya está hecho y los robles centenarios hace tiempo que desparecieron.
Carlos Tomás Rodríguez explica que el Feixolín no es el único lugar de León donde la Junta ha parecido pasar por alto la protección del Medio Ambiente. Otro caso es el de la comarca de Las Omañas, donde se aprobó la creación de un parque eólico que atenta contra el ecosistema de la zona, tal y como también ha reconocido la Justicia... Aunque nuevamente no lo reconoció a tiempo la Junta de Castilla y León.
Soria es otra provincia donde la Junta permite actuaciones que atentan no ya contra el Medio Ambiente, sino incluso contra el patrimonio histórico. Es por todos conocidos el caso de Numancia, mítico enclave soriano que fue amenazado por la construcción de chalés y polígonos industriales. Ante semejante amenaza para muchos sorianos parecía lógico que la Junta interviniese, pero a los 'populares' de Castilla y León parecía no importarles demasiado lo que pudiese ocurrir con los restos arqueológicos.
Pero sin lugar a dudas una de las provincias castellanoleonesas en las que la Junta es más permisiva en materia medioambiental es Ávila. Allí destaca el caso de Las Navas del Marqués, un pueblo en el que la Junta permitió la tala de miles de pinos para construir la Ciudad del Golf que, como su propio nombre indica, no sólo incluía un inmenso despliegue de chalés.
En Las Navas del Marqués la Justicia también ha actuado, y aunque la consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, se libró por los pelos, dos altos cargos de la Consejería que ésta dirige son parte del grupo de 19 imputados por la puesta en marcha de este proyecto. Sin embargo nuevamente la Justicia llega tarde. Como en el Feixolín en Las Navas del Marqués el bosque ya ha sido talado.
De Segovia informa con extensos argumentos Carlos Bravo, presidente de la asociación Centaurea. Bravo explica antes de hablar sobre cómo la Junta permite la construcción de fábricas en espacios protegidos que en 2006 el PP, que goza de mayoría en el Parlamento de Castilla y León, consiguió "forzar una ley" con el objetivo de "sortear trámites medioambientales".
A partir de acciones legislativas como ésta se entiende que se permita que en los dominios del águila imperial, especie protegida, se edifiquen fábricas con el beneplácito de la Junta. Algo que según Bravo genera un peligroso "precedente".
Éstos son sólo un puñado de ejemplos de la política ambiental de la Junta de Castilla y León. Una política que, aunque debería velar por nuestro patrimonio natural común, a menudo ha decidido ir en contra de la lógica y la Justicia.
DAVID MARTÍN
06/02/09
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A la vista de los acontecimientos políticos que cambian bruscamente la composición de algunas corporaciones municipales de la comarca, llama la atención el extraño embrujo de la especulación por motivos crematísticos en los ayuntamientos más modestos; si hasta hace muy poco el gran protagonismo en esta especialidad era para el ladrillo, parece que con la crisis y el cambio clímático las tornas han cambiado en favor de la industria eólica. En fin, que ahora nos aspan de una forma aun más explícita.
Por estos pagos andan todos los políticos a la greña para sacar buena tajada con los promotores eólicos, prometiendo siempre mejoras para nuestros pueblos, a pesar que se demuestra que tal cosa no sucede, caso de Montealegre (que contentos no están), acabando como siempre en el mismo cuento de toda la vida, donde unos pocos se reparten los dineros y el progreso prometido para los vecinos nunca llega.
Aquí la oferta ronda en torno a los 2.500-3000 euros por torre (Omaña), mientras por Galicia y Andalucía andan ya por cifras que marearían a más de algún presidente vecinal. Podeis ver un ejemplo en el enlace del Diario de Cádiz, donde, por cierto, ya no están tan de acuerdo con el dinero, al tener que soportar el persistente ruido de los dichosos aerogeneradores.
